19
Nov

Nuestra cocina mediterránea

Llegué con los ojos bien abiertos y el oído fino, como siempre ese sentido mío de la ignorancia me ayuda y me favorece, porque me lo trago todo, luego lo rumio, lo selecciono y hago la digestión.

Todo en el III Encuentro Internacional Cocina del Mediterráneo me pareció brillante. Aprendí por mí y por los demás: qué bien se siente uno cuando comprueba su capacidad de asimilar las experiencias de otro, qué placer sentir lo mismo…

Cuando reflexiono sobre lo visto y oído, y degustado lo que más me sorprende, es lo bien que entiendo a los demás cocineros y, a la vez, lo distinto que me siento respecto a ellos.

Puedo sentir con claridad los impulsos de otros e impulsarme yo con mis propios sentimientos. Quizás ésta sea la prueba más evidente de que estoy en el camino correcto con mi cocina en origen.

Cuatro buenas razones de peso me hicieron sentirme especialmente distinto.

El chef Eneko Antxa en el Encuentro Internacional de Cocina del MediterráneoEneko Atxa. Sincero primero y luego cocinero. Qué bien sentirse uno en su pellejo. Cocina limpia, sin pestañeos. Por su aspecto, Eneko parece más un cura de pueblo que un chef Estrella Michelín: oficia con afecto a sus feligreses y sus ayudantes, a su lado, parecen monaguillos. Su cocina naif, directa al corazón de los sentidos. Qué gran idea haberte hecho cocinero.

Samuel Perea con Carmen Chocrón en el Encuentro Internacional de Cocina del MediterráneoMercedes Chocrón. Rabina de los pucheros, abrió su torá y nos contó los secretos de la cocina de sefarad. Su cocina, como ella, brilló con luz propia. Destacó la intensidad con la que actúa, profundiza en sus más íntimos sentimientos. A veces, con sus silencios dice más que con la palabra. Movimientos delicados pero firmes. Su cocina tradicional tiene una mirada muy especial: hay pasión y serenidad y buen gusto.

Samuel Perea con Alejandro del Toro en el Encuentro Internacional de Cocina del MediterráneoAlejandro del Toro. Ejerció de valenciano, con carácter. Un miura serio, al que  le tocó bailar con la más fea: sobre él recayó la responsabilidad de darnos de comer a más de 120 personas. Se quitó la Estrella Michelín y se remangó y nos propuso algunos de sus deseos, inquietudes y obsesiones. Valenciano de guante de seda y puño de hierro, su cocina pesa en la mesa como una  gran falla que se realiza con amor y un fuerte sentido crítico.

Enrique Bellver y Samuel Perea en el Encuentro Internacional de Cocina del MediterráneoEnrique Bellver (de nuevo en este blog). Druida y devoto de lo que hace, lleva siempre su hoz afilada y recolecta con especial sutileza los raros frutos que a su paso descubre. Luego, reparte sus mágicas pociones por periódicos, revistas y TV.

Hasta pronto!

  • 14:02 / 27 January 10 ISAAC GOMEZ
    porque no ponen uno igual en panama, se necesita. aristidis isaac gomez
  • 14:02 / 27 January 10 ISAAC GOMEZ
    necesitamos uno en Panama
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