23
Jul

Cuento nº 3

 

 

LOS CUENTOS DE NUNCA ACABAR...03

Como se deshace uno de un bumerán.

Amigo mío, quiero contarte algo que no me saco de la cabeza. Siempre le doy vueltas y vueltas y no encuentro la solución. Confieso que he vivido mucho bueno y malo. Hasta ahora no me canso de hacerlo. Lo malo no me asusta, es la fuerza. Yo hago mucho con lo malo, siempre que puedo me aprovecho de su fuerza. Todos los malvados lo saben muy bien porque viven de eso. Pero no parecen malvados, son gente normal como tú y como yo. Pero yo no quiero ser como ellos. Por eso te hablo amigo mío. Los malos me reconocen y me saludan. Y yo me pregunto porqué. Será porque así piensan que todos somos iguales. Eso les da confianza en lo que hacen. Pero yo no pienso así amigo.

Yo digo que no conviene tirar las cosas. Aunque no te guste verlas. Sobre todo las más feas. Siempre vuelven como un maldito bumerán y te golpea cuando estás desprevenido. Y eso siempre duele más que antes. Se me ocurrió romper el bumerán para que no vuele cuando lo tire. Pero eso no es solución porque se queda conmigo roto. No se que es peor. Ahora no descanso ni el rato  que está volando. Luego lo pegué con mucho cuidado sin que se notara. Pero yo sé que está roto. Los demás no se dan cuenta pero yo si. Ahora no se si volará. Es una condena perpetua que merezco por no haber estado pendiente de mis cosas. Pero yo no lo creo. Quizá mi error fue hacer como todos. Actuar con maldad para hacer cosas buenas.

Cuando era niño decidí vacunarme contra las picaduras de la procesionaria del pino. Me enterré en el monte con broza de los pinos infectada de orugas. Casi muero de un ataque alérgico. Mi madre cuando me vio lloraba asustada. Le di un día horrible. Decía que yo era un niño malo. Pero yo no soy malo. A mi madre ese día le salieron algunas canas. Pero yo me vacuné. Sólo lo hice por vacunarme. Estaba cansado de las picaduras de las orugas. Nunca más me molestaron. Lo malo te da fuerzas para hacer el bien. Mi madre tenía el pelo totalmente blanco siendo todavía joven. Debe ser por eso que los malos me saludan. Pero yo no soy como ellos.

Mi madre lo sabía, por eso me quería muchísimo. Estaba guapísima con el pelo totalmente blanco.

Copyright 2012 © Samuel Perea

 

 

Tags: Bumerán, Malo, Vacuna
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