En esta serie de momentos gastronómicos recopilados durante el verano, hoy voy a hablar de Josefina Diez, de Irián (León) y su arroz caldoso, que sí que se merece un 10!
Me dice Josefina que hacer su arroz caldoso es fácil. “Sólo hay que arrimar al fuego una cazuela de barro que quepa...
En esta serie de momentos gastronómicos recopilados durante el verano, hoy voy a hablar de Josefina Diez, de Irián (León) y su arroz caldoso, que sí que se merece un 10!
Me dice Josefina que hacer su arroz caldoso es fácil. “Sólo hay que arrimar al fuego una cazuela de barro que quepa arroz para diez caminantes hambrientos, luego echamos un buen chorreón de aceite de oliva y ponemos una paloma torcaz, un conejo y costillas de cerdo, todo ello bien salpimentado y troceado. Le damos unas vueltas hasta que estén casi hechas las carnes, una vez realizada esta operación añadimos una buena copa de brandy y lo flambeamos.
“A continuación, apartamos en los laterales de la cazuela las carnes y aprovechamos la parte central para hacer el sofrito de cebolla y tomate bien picaditos. Después ponemos el arroz y rehogamos un poco”.
“En una sartén aparte, freímos unos ajos y el hígado del conejo y de la paloma y los majamos con más pimienta negra y sal, hasta conseguir una pasta homogénea que añadiremos al arroz y, por fin, ponemos caldo de carne en la cantidad necesaria para que tenga su consistencia caldosa”.
¡Qué fácil parece! ¿Verdad? Pero, ¡a ver cómo nos apañamos, Josefina! Intentaremos hacerlo igual, pero te aseguro que no será lo mismo, le faltará el inmenso paisaje del valle del Omaña, los bosques de robles y álamos, los pastos y cosechas, los piornales y brezos en flor y el cielo grande de Irián.
Mi recuerdo.
En estos días, he podido recorrer algunos rincones de nuestro país y sigo constatando lo que todo el mundo dice:en España se come bien en cualquier lugar.
Quiero compartir algunos momentos gastronómicos de los que he podido disfrutar en estos días.
Gela MínguezGenerosa dama, dueña y...
En estos días, he podido recorrer algunos rincones de nuestro país y sigo constatando lo que todo el mundo dice:en España se come bien en cualquier lugar.
Quiero compartir algunos momentos gastronómicos de los que he podido disfrutar en estos días.
Gela Mínguez
Generosa dama, dueña y señora de la ribera del Omaña.
Gela es el nombre cariñoso de una mujer y madre de familia maravillosa. Excepcional en todos los aspectos, y yo no destacaría uno sobre otro, si no fuera porque me une y me puede mi pasión por la cocina.
Llegar a su casa es encontrarte con leche recién ordeñada, pan de hogaza y mantequilla hecha a mano. Para empezar no está nada mal.
Si se te ocurre visitarla a mediodía, te sorprenderá con un buen vaso de vino clarete de prieto picudo que su hijo Jesús se esmera en hacer en su bodeguita y un par de joyas de su matanza, la morcilla dulce y el chorizo, y vuelta al pan de hogaza.
Pues bien, si te haces un poco el remolón charlando y se echa encima la hora del almuerzo, ella no lo duda, va al corral y trae dos docenas de huevos de sus gallinas criadas con berzas y buen grano y unas patatas del huerto que te hacen recordar sabores que tenías muy olvidados.
Amigos, ésta es la punta del iceberg de una cocinera dedicada a su familia que cocina todos los días con la mayoría de las materias primas proyectadas por ella, criadas o cultivadas por ella y la inmensa sabiduría de quién no ha perdido la sensibilidad de saber el esfuerzo que cuesta cada huevo frito con patatas que se come.
Gela, gracias por tu generosidad, por tu afecto y por conservar intacto nuestro patrimonio gastronómico.